SER DUEÑO DE LA VERDAD
Cuentan que en cierta ocasión un maestro puso en evidencia a sus discípulos, utilizando la siguiente estratagema. Entregó a cada asistente una hoja de papel y les pidió que anotaran en ella la longitud exacta de la sala en la que se encontraban. La mayoría escribió cifras cercanas a los cinco metros y algunos agregaron entre paréntesis “aproximadamente”. Luego de observar cuidadosamente las respuestas, el maestro dijo:
- Nadie ha dado la respuesta correcta.
- ¿Cuál es?, preguntaron los alumnos.
Y el maestro dijo:
- La respuesta correcta es: No lo sé.
No hemos sido educados para aceptar la propia ignorancia sin avergonzarnos por ello.
Tomado del libro: “El poder del pensamiento flexible”
***Walter Riso***

No hay comentarios:
Publicar un comentario