domingo, 29 de enero de 2012



SER DUEÑO DE LA VERDAD

Cuentan que en cierta ocasión un maestro puso en evidencia a sus discípulos, utilizando la siguiente estratagema. Entregó a cada asistente una hoja de papel y les pidió que anotaran en ella la longitud exacta de la sala en la que se encontraban. La mayoría escribió cifras cercanas a los cinco metros y algunos agregaron entre paréntesis “aproximadamente”. Luego de observar cuidadosamente las respuestas, el maestro dijo:

-  Nadie ha dado la respuesta correcta.

- ¿Cuál es?, preguntaron los alumnos.

Y el maestro dijo:
- La respuesta correcta es: No lo sé.

No hemos sido educados para aceptar la propia ignorancia sin avergonzarnos por ello.

Tomado del libro: “El poder del pensamiento flexible”

***Walter Riso***

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