martes, 28 de febrero de 2012


Mísera Soledad

de José R. Roldán Álvarez, el miércoles, 29 de febrero de 2012 a la(s) 7:44 ·

Me pongo a mirar a través  de una de las ventanas de mi habitación.  Miro la naturaleza circundante , y veo como discurre la vida, a su ritmo, sin dilación ni contratiempos. Todo tan organizado... Las aves, que durante el día, laboriosamente, buscaron su sustento, ya comienzan a recogerse para dar paso al descanso, y yo, aquí aún con mi mente que da vueltas en pensamientos  que drenan mi paz...  Comparo mi vida con lo que veo a través de mi ventana, para sólo encontrar desorden  y dolor.  No emito verbo sonoro, pero en mi mente, se crea un maremoto  de emociones mil que, desbordan en angustia y pesar.  La soledad se yergue frente a mi, para dar su abrazo mortal.  Me niego, porque ya harto estoy, de esta  lúgubre oscuridad que rodea mi existir, en la que doña Soledad, reina  con miserable desenfreno en mi... Le grito con potente voz: "detente miserable daga mortal"... Se detiene en su vertiginoso paso hacia mi, atrapándome con su largos y fríos brazos  de desdén y mortandad.  Trato, con fiera adrenalina, zafarme de sus garras letales, y es aquí, cuando con  más fuerza me arrastra hacia ella; sumiéndome  en la más abyecta desolación... Entre zozobras y lágrimas de dolor, me hace navegar hacia el valle de la desesperación, para aniquilarme entre sus besos y grandes caricias de frío desamor...

jueves, 23 de febrero de 2012



Mirando a la infinisima oscuridad que se cierne sobre el cielo magistral...



.Mirando a la infinisima oscuridad que se cierne sobre el cielo magistral,

mi mente se echa a volar por ese espacio tan frío y vacío,

transformando mi mente en un mar de pensamientos,

deseos y quereres que me sumergen en la absoluta desolación por estar sin tí.

Pero la vida ha dictado su sentencia,

y mi presente se enaltece ante la soledad que me cubre con su manto pesaroso,

lleno de dardos venenosos que hieren mi corazón en cada latido de vida...

Surgen viejas nostalgias que provocan que mis ojos se llenen de un helante frío siniestral,

evocando amores no saciados de un tiempo ya pasado.

Busco, pienso y no encuentro la ahnelada felicidad que ansío.

Lucho continuamente por encontrar ese verdadero amor y lo único que encuentro es desdén y desolación...

No quisiera  dejar de luchar, pero en cada lucha sólo consigo un agudo dolor,

que provoca mi reverencia ante  la madre Tierra, que algún día

me habrá de cubrir con su  fría oscuridad....

Lloro como niño; y cada lágrima que corre por mis mejillas,

se trastoca en un río de agua viva,

que me da fuerzas para no caer en la más abyecta desazón por ese amor que nunca fue ni será...

Miro el cielo magistral y creo alcanzar ver un ápice de luz,

tras las nubes grises que marcan el paso de mi vida en el amor.

Veo esa tenue luz y me llena de regocijo, porque me da la llave de la esperanza que abriga mi alma.

Esperanza por encontrar ese amor de verdad...

¿ Acaso eres tú? No sé, sólo sé que, el diapazón incansable del inexorable tiempo,  dictará verdad...


José R. Roldán Álvarez, el Martes, 22 de febrero de 2011 a la(s) 18:47 ·



lunes, 20 de febrero de 2012





Sé que mi caminar tiene una dirección y un destino, por eso debo medir mis pasos, prestar atención en lo que hago y no en lo que hacen los que a mi lado también pasan, o por los cuales, a su lado paso yo.
Que no me engañe con el ánimo y el vigor de los primeros trechos, porque llegará el día en que mis pies no tendrán tanta fuerza, se herirán en el camino y se cansarán más rápido.
Que cuando esté cansado, no me desespere y crea que aún tendré fuerzas para continuar, principalmente cuando hubiera quien me auxilie.
Y que oportunamente, en mis sonrisas, me acuerde de que existen los que lloran, para que así mi risa no ofenda el dolor de los que sufren; por otro lado, cuando llegue mi turno de llorar, que no me deje dominar por la desesperanza, sino que entienda el sentido del sufrimiento, que me nivela, que me iguala, que vuelve iguales a todos los hombres.
Cuando tenga todo, equipaje, valor, agua en mis provisiones, ánimo en el corazón, botas en los pies y sombrero en la cabeza; para de esa forma, no temer al viento, al frío, a la lluvia y al tiempo. Que no me considere mejor que aquellos que se quedaron atrás, porque podría llegar el día en que no tenga nada más para mi viaje y aquellos que rebasé en el camino, me alcanzarán y también podrán hacer lo que yo hice o de hecho no hacer nada por mí, entonces, me quedaré en el camino sin concluirlo.
Cuando el día brille, que tenga deseos de ver la noche en que el camino será más fácil y más ameno; pero, cuando sea de noche y la oscuridad vuelva más difícil el arribo, que sepa esperar el día como aurora, el calor como bendición.
Que perciba que el caminar sólo puede ser más rápido, pero mucho más vacío…
Cuando tenga sed, que encuentre la fuente en el camino; cuando me pierda, que halle la indicación, la flecha, la dirección.
Que no siga a los que se desvían, pero que nadie se desvíe siguiendo mis pasos…
Que la prisa por llegar no me aparte de la alegría de ver las simples flores que están en la orilla del camino, que no perturbe la caminata de nadie, que entienda que seguir hace bien pero que, a veces, es necesario tener el valor de volver atrás y recomenzar tomando otra dirección.
Que no camine sin rumbo, que no me pierda en las encrucijadas, pero que no tema a los que me asalten, los que se enmascaren, que vaya a donde debo ir y, si cayera en medio del camino, que permanezca el recuerdo de mi caída para impedir que otros caigan en el mismo abismo.
Que llegue, sí, pero, aún más importante, que haga llegar a quien me pregunte, a quien me pida consejo y, sobre todo, ¡Que pueda seguir confiando en mí!
Autor desconocido

domingo, 19 de febrero de 2012



Es ocioso aquel que tiene sentido para su ocio.
No son ociosos aquellos cuyos placeres encierran buena parte de 
trabajo.
De todos, sólo son ociosos quienes tienen tiempo libre para la 
sabiduría, pues no sólo defienden bien su vida: cualquier tiempo lo 
añaden al suyo.
La vida de quienes preparan con un gran esfuerzo lo que poseerán con un esfuerzo mayor es desgraciadísima. Con gran trabajo consiguen las cosas que quieren, con ansiedad mantienen las que han conseguido, entretanto no hay ningún cálculo del tiempo, de ese que no va a tornar nunca más.
No esperes hasta que las circunstancias te dejen en libertad, 
sino sepárate tú mismo de ellas.
Es enemigo de la serenidad un compañero perturbado y que se 
lamenta de todo.
Hay que pensar cuánto más leve sea el dolor de no tener que el de 
perder, y comprenderemos que a la pobreza le corresponde un tormento 
menor en cuanto es menor la posibilidad de mermar.
Habituémonos a desprendernos de la pompa y a valorar la utilidad 
de las cosas, no sus adornos.
En todas partes es un vicio lo que es excesivo.
Da entrada a la razón en las dificultades: pueden ablandarse las 
circunstancias duras, dársele amplitud a las estrechas y las graves 
oprimir menos a quienes las soportan con elegancia.
No envidiemos a los que están situados por encima de nosotros: 
las cosas que parecían más excelsas se derrumbaron.
Quien tema a la muerte, no hará nunca nada por un hombre vivo, 
pero quien sepa que este hecho estaba pactado en el mismo momento en 
que fue concebido, vivirá según la ley de la naturaleza, y, a su vez, 
con la misma fortaleza de espíritu, se mantendrá firme para que 
ninguna cosa que le suceda sea inesperada.
Séneca
 
Muy buena y tranquila noche sabatina, con sosiego, tranquilidad, humildad,
 salud, esperanzas, fe, paz y amor...
 

jueves, 16 de febrero de 2012


Sólo y triste en esta fría noche...

de José R. Roldán Álvarez, el Sábado, 30 de octubre de 2010 a la(s) 20:32 ·
La noche está estrellada y yo solo,
aquí te espero, mirando al cielo,
suspirando por tus caricias y tus besos...

La noche , ha caído y tú, ni siquieras te acuerdas de mí.
Que tristeza tan grande se apodera de mis ahnelos,
solo porque no estás cuando quiero...

Puedo escribir los versos mas tristes esta noche,
para decirte entre llantos y miles de embelesos,
que por tí espero.

La noche, como fábula de cuento
busco entre las hojas de mis remembranzas
los miles de recuerdos,
buscando hallar un final a este triste sueño.

A lo lejos te diviso
y mi mirada se pierde, porque sólo encuentro
un triste ahnelo de ser Yo
quien te llene de besos.
Quiero escribir la tristeza de mi corazón,
que en un grito silente,
dice que por tí espero...

Lejos, físicamente estás,
pero todas las noches te abrazo en sueños
porque mi alma se aferra a tu imagen serena
llenando de sonrisas mi dulce quimera...

Lleno de suspiros, cierro mis ojos
para entrar a ese lugar
donde bailo ese hermoso vals,
por este amor sin igual...

La noche está tan serena,
que siento que las horas marcan el final
de mis te quieros.

Siento miedo porque solo me encuentro
y la oscuridad de la noche
se cierne como ave de rapiña sobre mí.
Contigo todo es luz, paz y sosiego...

Eres quien llena mis días de inquietud
por amar, por sentirme vivo de nuevo.

A lo lejos te diviso,
te sigo con mi mirada,
pero tu caminar es muy veloz
y el mío pesado es;
por lo que mis ojos se pierden en la lontananza,
tratando de alcanzarte mujer,
para decirte que TE AMO por siempre a rabiar... 


La Elocuencia del SilencioUn padre deseaba para sus dos hijos la mejor formación mística posible.
Por ese motivo, los envió a adiestrarse espiritualmente con un reputado maestro de la filosofía vedanta. Después de un año, los hijos regresaron al hogar paterno. El padre preguntó a uno de ellos sobre el Brahmán, y el hijo se extendió sobre la Deidad haciendo todo tipo de ilustradas referencias a las escrituras, textos filosóficos y enseñanzas metafísicas. Después, el padre preguntó sobre el Brahmán al otro hijo, y éste se limitó a guardar silencio.
Entonces el padre, dirigiéndose a este último, declaró:
–Hijo, tú sí que sabes realmente lo que es el Brahmán.
*El Maestro dice: La palabra es limitada y no puede nombrar lo innombrable.

Tomado de “Cuentos Clásicos de la India”

***Ramiro Calle***
Nada se compara con el amor verdadero,  ama sin pedirnos nada a cambio, nos ama por quien somos, nos ama...


La Montaña Negra
 
"¡Voy a irme a la Montaña Negra!", gritó el pequeño Ricardo de cinco años.

"Muy bien, si eso es lo que quieres adelante", le respondió su madre abriendo la puerta y acompañándolo hasta el pórtico.

Un manto de silencio cayó sobre él. Hacía rato que ya no había sol y la oscuridad de la noche cubría el paisaje. Por el resplandor de las estrellas, apenas veía la forma de la Montaña Negra en la distancia. En plena oscuridad, el niño escuchó el movimiento de un animal entre las plantas, y el aleteo de un ave en el cielo oscuro.

De pronto, el corazoncito del niño latía con más rapidez, y se le había acelerado la respiración. Ir a la Montaña Negra había sido una mala idea.

¿Por qué habría dicho eso?, pensó.

Se sentó en el pórtico abrazándose las rodillas contra el pecho, mientras una lágrima le rodaba por la mejilla al tratar de controlar el miedo.

Desde la cocina, escuchó que su padre le decía: "Ricardo ¿quiéres venir a cenar con nosotros?"

A veces, cuando estamos enojados con nosotros mismos, con los demás, con las circunstancias, o hasta con Dios, queremos irnos. Nos enojamos y amenazamos. Nos sentamos en el pórtico y lloriqueamos. Aun así, Papá espera pacientemente y nos llama para reunirnos con el resto de la familia. El amor ahuyenta los temores y la restauración sana las heridas.

Tomado de En el Jardín con Dios.

Proverbios 19:21
Muchos son los planes del hombre, más el consejo del Señor permanecerá

miércoles, 15 de febrero de 2012



A veces pensamos que podemos cambiar el mundo.
 
Es verdad, pero el mundo es demasiado grande
para poder cambiarlo todo de una vez.
 
Piensa en las cosas que puedes cambiar y mejorar
a tu alrededor y en ti mismo.
 
Únete a gente con entusiasmo,
y con la colaboración de todos
podremos cambiar el pequeño
mundo que nos rodea
y poner nuestro granito de arena en
la construcción de un mundo mejor.
 
Muy buen lunes e inicio de una nueva semana, llenos de
alegría, optimismo, esperanzas, salud, fe, paz y amor.
 
Demos gracias a Dios por esta nueva oportunidad que
nos da de disfrutar un día más de vida...
 
 
 


Aplicar la Ley del Menor Esfuerzo
Pondré a funcionar la ley del menor esfuerzo comprometiéndome a hacer lo siguiente:
1.- Practicaré la aceptación, aceptaré a las personas, situaciones y sucesos tal como se presenten, sabré que este momento es como debe ser porque así es el universo. No lucharé contra el universo poniéndome en contra del momento presente. Acepto las cosas como son en este momento, no como me gustaría que fueran.
2.- Habiendo aceptado las cosas como son aceptaré la responsabilidad de mi situación y de todos los sucesos que percibo como problemas. Sé que asumir la responsabilidad significa no culpar a nada ni a nadie de mi situación.
3.- Renunciaré a la necesidad de defender mi punto de vista. No sentiré la necesidad de convencer a los demás de que acepten mi punto de vista. Permaneceré abierto a todas las opiniones sin aferrarme rígidamente a ninguna de ellas.
Tomado del libro: “Las 7 Leyes Espirituales del Éxito”.
 
***Deepak Chopra***


Sana Curiosidad

Comparto con ustedes un fragmento del artículo “Sana curiosidad”, escrito por la Dra. Margarita Tarragona  para la revista Mente Sana, en donde nos revela la importancia que tiene la curiosidad para disfrutar una mejor calidad de vida.
Si nos ponemos los lentes de la curiosidad por todo lo que nos rodea, el mundo se convierte en un lugar interesante y maravilloso. Descubrir, explorar y aprender son las principales herramientas para sentirnos realmente motivados en nuestra vida cotidiana, alejar el aburrimiento y, según demuestran las últimas investigaciones en psicología positiva, la curiosidad nos acerca cada día un poco más a la felicidad.
Aquí algunas sugerencias  para mantener y cultivar nuestra curiosidad e interés por el mundo:
*Poner atención a los detalles de nuestro particular mundo cotidiano.
*Aprender cada día una nueva palabra.
*Leer cada día un artículo completo del diario.
*Preguntarle a un compañero de trabajo algo que no sepamos sobre su vida.
*Tomar un camino diferente del que normalmente usamos para ir a un lugar.
*Hablar con una persona desconocida en la cola del supermercado o en la parada.
*Visitar una zona de nuestra ciudad que no conozcamos bien, o un pueblo cercano.
*Pedir a nuestros padres que nos cuenten cosas de su infancia.
*Pedir a nuestros hijos que nos envíen un enlace de internet que les parezca interesante.
*Pedir un libro prestado a un amigo.
*Cocinar una receta nueva en casa o comer un plato desconocido en un restaurante.
Las posibilidades de motivarnos, de fomentar nuestra curiosidad y de matar el tedio son ilimitadas, se trata de encontrar las nuestras. La clave está en permanecer abiertos a la experiencia cotidiana y convencernos de lo que realmente mató al gato no fue la curiosidad sino el aburrimiento.
Extracto de la revista: “Mente Sana”
***Margarita Tarragona***


El Diploma
Mi antiguo molino, en la pequeña aldea de los Pirineos, tiene una hilera de árboles que lo separa de la hacienda de al lado. Un día apareció el vecino.
Debía de tener unos 70 años. A cada instante lo veía trabajando con su mujer en la labranza, y me decía que ya era hora de que descansaran.
El vecino, muy amable, dijo que las hojas secas de mis árboles caían en su tejado, y que yo tenía que talarlos.
Me quedé muy sorprendido: ¿cómo es posible que una persona que se ha pasado la vida en contacto con la naturaleza quiera que destruya algo que tardó tanto en crecer, simplemente porque, dentro de 10 años, eso puede causarle un problema a sus tejas? Lo invito a un café. Le digo que me hago responsable, que si algún día esas hojas secas (que serán barridas por el viento y el verano) le causan cualquier daño, yo me encargaré de mandar construir un tejado nuevo. El vecino responde que eso le da igual: él quiere que tale los árboles.
Me enfado un poco; digo que prefiero comprarle la hacienda.
Mi tierra no está en venta ­responde.
Pero si con ese dinero podría comprarse una casa excelente en la ciudad, vivir allí el resto de sus días con su mujer, sin enfrentarse a inviernos rigurosos y cosechas perdidas.
La hacienda no está en venta. Nací y crecí aquí, y estoy muy viejo para mudarme.
Sugiere que venga un perito de la ciudad a evaluar el caso y que decida él. A fin de cuentas, somos vecinos.
Cuando se va, mi primera reacción es acusarlo de insensibilidad y falta de respeto hacia la Madre Tierra. Después, me pica la curiosidad: ¿por qué no aceptó vender la tierra? Y antes de que termine el día, entiendo que su vida sólo tiene una historia y que no quiere cambiarla. Irse a la ciudad significa también sumergirse en un mundo desconocido, con otros valores, que tal vez mi vecino se considera demasiado viejo para aprender.
¿Le sucede eso sólo a mi vecino? No. Creo que le sucede a todo el mundo: a veces estamos tan apegados a nuestro modo de vida, que rechazamos una gran oportunidad porque no sabemos cómo utilizarla. En su caso, su hacienda y su aldea son los únicos lugares que conoce, y no le merece la pena arriesgarse. En el caso de la gente que vive en la ciudad, piensan que hay que obtener un título universitario, casarse, tener hijos, conseguir que los hijos obtengan también su título universitario, y así en adelante. Nadie se pregunta: “¿Puedo hacer algo diferente?” La mayoría de mis amigos, y dos de los hijos de mis amigos, también tienen un diploma. Eso no quiere decir que consiguieran trabajar en lo que querían, sino al contrario. Entraron y salieron de una universidad porque alguien, en una época en que las universidades eran importantes, decía que para ascender en la vida hacía falta tener una carrera.
Y así fue cómo el mundo dejó de tener excelentes jardineros, panaderos, anticuarios, escultores, escritores. Tal vez va siendo hora de revisar eso: son los médicos, ingenieros, científicos, abogados, quienes tienen que realizar un curso superior.
P. D.: Para terminar la historia del vecino: vino el perito y, para mi sorpresa, mostró una ley francesa que obliga a que todo árbol esté plantado a un mínimo de tres metros de la propiedad ajena. Mis árboles estaban a dos metros, así que tuve que talarlos.
***Paulo Coelho***


No importa el lugar
el sol es siempre igual.
No importa si es recuerdo
o es algo que vendrá.
No importa cuánto hay en tus bolsillos hoy
sin nada hemos venido y nos iremos igual.

Pero siempre estarán en mi
esos buenos momentos que pasamos sin saber.
No importa donde estas
si vienes o si vas, la vida es un camino,
un camino para andar.
Si hay algo que esconder,
o hay algo que decir siempre será un amigo
el primero en saber.

Porque siempre estarán en mi
esos buenos momentos que pasamos sin saber
que un amigo es una luz
brillando en la oscuridad
siempre serás mi amigo
no importa nada más
.


  • Siempre hay algo nuevo que aprender en esta vida. Permanece abierto y listo pararecibirlo. Sé siempre flexible. Deja que Mi Espíritu te conmueva en el momento.Llama a esto "Libertad del Espíritu".Cuando estás viviendo por el Espíritu, la vida es excitante. Está siempre cambiando,llena de gozo y de lo inesperado. ¿Cómo puedes alguna vez sentirte aburrido o pocointeresado cuando estás viviendo de esta manera? La vida se vuelve pocointeresante y sin sentido cuando te atas a una forma rígida y rehusas salir de ella.¡Cuidado con esto!Hay momentos en que es necesaria una disciplina estricta. Toda alma debeatravesar esos tiempos en el proceso de alcanzarme. Es conveniente tener un tiem-po fijo de quietud y meditación, en el que se Me busque y encuentre. Tiempo paraestar tranquilo y escuchar Mi vo...z serena y queda. Cada niño aprende disciplina auna edad temprana, cuando es mucho más fácil aprender y aceptar. Por lo tanto, enesta vida espiritual, es menos difícil para un alma aprender disciplina desde elcomienzo, entonces no se malgasta el tiempo rebelándose contra los infortunios quenos causan dolor y sufrimiento innecesarios.Una vez que un alma ha aprendido las dos lecciones vitales de disciplina yobediencia, puede vivir verdaderamente por el Espíritu. Sé que a cualquier hora deldía o de la noche Yo puedo llamarla y que instantáneamente se sintonizaráConmigo, lista para escuchar y obedecer Mi más mínimo susurro, con obedienciainstantánea, que no desperdiciará ni siquiera un minuto. Esta es una etapa que sealcanza a lo largo del sendero espiritual.Si el deseo es lo suficientemente grande y profundo, nada puede interponerse en elcamino del logro. Que nada de lo que hagas sea mezquino. Da todo y sin dudarecibirás todo. Eleva tu corazón y dame constantemente las gracias por todos Misdones buenos y perfectos


Reflexión~Doy Gracias Por Ti
 
Una de las cosas más importantes que podamos hacer jamás es ser sinceramente agradecidos por nuestros amigos... y decírselo.

Mi buen amigo
Raras veces es la amistad como la tuya
Cuánto me gustaría ser
La ayuda que tú has sido para mí

De los tantos por los que oro, tú eres
Uno por el cual le pido a Dios
Ricas bendiones, de las más selectas que posee
Y te conceda su benevolente cuidado...

Cuando yo recuerdo, de tanto en tanto,
Cómo has inspirado mi corazón
Me encuentro inclinado orando
Que Dios bendiga a mi amigo hoy

Con mucha frecuencia, ante su trono de Gracia,
Me viene el recuerdo de tu rostro
y entonces, instintivamente, oro
para que Dios te guíe por todo el camino...

Espero algún día, estar parado contigo
Delante del trono, a la diestra de Dios:
Y decirte, al final del camino:
Alabado sea el Señor, porque tú has sido mi amigo

A Dios Doy Gracias Por Ti
Joseph Clark

Las dos palabras más importantes: Muchas Gracias.
La palabra más importante: Nosotros
La menos importante: Yo

Filipenses 2:3
Nada hagáis por egoísmo... sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo.



Fragmento de Lazos de Amor I
 
Todo es Amor... todo es amor. Con el amor llega la comprensión. Con la comprensión llega la paciencia. Y
entonces el tiempo se detiene. Y todo es ahora...
La paciencia detiene el tiempo. el amor de Dios lo es todo.
 
El amor es la respuesta primordial. No es una abstracción, sino una energía real, o una gamma de energías,
que tú mismo puedes crear y conservar dentro de tu ser. Se trara simplemente de Amor. Estás empezando
a alcanzar a Dios dentro de tí. Siente el amor y exprésalo.
 
El amor hace que el mundo se desvanezca. No puedes sentir ningún temor si sientes amor. Como todo
es energía y el amor abarca todas las energías, todo es amor. Ésta es la elevada naturaleza de Dios.
 
Cuando amas y no tienes miedo, eres capaz de perdonar. Puedes perdonar a los demás y también
perdonarte a tí mismo. Así empiezas a ver las cosas desde la perspectiva apropiada. El sentimiento de
culpabilidad y la rabia son reflejos del mismo temor. La culpa es una rabia sútil que diriges hacia adentro.
Perdonando disuelves la culpa y la ira, que son sentimientos innecesarios, emociones nocivas.

Perdona!!!. Es un acto de amor
 

martes, 14 de febrero de 2012



TUYO.
 
Tuyo en el pan
que te llevas a la boca.
 
En el aire
que te abraza
cuando te sientes sola
y en secreto
sigue amándote.
 
Tuyo en tus silencios
y en tu mirada
cuando te quedas
a contar  estrellas.
 
Tuyo en las velas encendidas
que oran
lloran
y celan tu sueño.
 
Tuyo en esta vida
y en la muerte
cuando nadie más acude
y se detiene a escuchar
tu corazón
 
 
Tuyo cuando un piano
te susurra mi nombre.
 
Tuyo
todas las veces
que me necesites.
Tuyo
cuantas veces quieras.
 
SERGIO ANTONIO CHIAPPE
Bogotá.


Muchas veces se subestima lo que un quiebre amoroso puede provocar en nuestra vida, pudiendo producir mucho dolor, angustia, soledad, tristeza y amargura. De hecho, generalmente luego de una ruptura (ya sea de una relación duradera o no) existe un periodo de duelo, tal y como cuando fallece alguien. Y es cierto, tal vez no tan dramáticamente como un fallecimiento…pero muere un “plan”, muere un “proyecto” y a ese también hay que llorarlo, sufrirlo y superarlo.
No creo que lo que escriba sea ajeno para alguna/o de ustedes. No importa la edad, no importa la cultura, un quiebre amoroso es un quiebre amoroso aquí en Sudamérica como lo es África o Etiopía, hay personas involucradas y, querámoslo o no, hay alguien que sale (más) dañado. Y no hablo por lo que me han contado, hablo por lo que me ha tocado vivir. Sí, a mí también me han roto el corazón, también he tenido que sepultar seis pies bajo tierra un proyecto de vida y sé lo difícil y duro que es ese proceso. Duele. Duele por mucho tiempo.
Ahora bien, lo difícil viene después de que este dolor se pasa y sentimos que nuestro corazón está cicatrizado, o al menos en proceso. Lo difícil es volver a amar, volver a creer, volver a soñar, volver a hacer planes, volver a “entregarse” (no en un sentido físico, sino mucho más emocional) a otro/a que escribe una nueva historia a nuestro lado. Más difícil aún es cuando te vuelven a romper el corazón. Si esto ocurre un par de veces, es muy probable que no vuelvas a creer en el amor y decidas vivir solo/a o bien, no comprometerte ni vincularte afectivamente con nadie. Es una opción, pero no podemos olvidar que alguien sin amar no trasciende, y sin trascendencia…no hay vida.
Yo sé que es difícil romper las murallas de la fortaleza que construiste alrededor tuyo para protegerte de los posibles daños. Sé que es MUY difícil volver a confiar cuando la persona en quien tú más confiabas te falla… ¡pero te tengo una excelente noticia! Hay alguien que JAMÁS te va a romper el corazón, que lo va a llenar y te va a dar la fuerza para continuar, para ser capaz de creer nuevamente en el regalo del amor, quien hará que renazca todo lo que creíste que ya estaba sepultado.
Él no estás demasiado ocupado como para no ver nuestros corazones rotos, Él se refiere al amor como algo extremadamente profundo y que es capaz de entregar hasta el último día de nuestras vidas. Dios es el perfecto amor, quien lava nuestro corazón para volver a amar y cura nuestras heridas de guerra. Él es quien nos dice que un corazón roto significa que al menos lo intentamos. Él es quien nos da la capacidad de amar a otros cuando sentimos que primeramente lo amamos profundamente a Él.
Él es Dios, y te amará con amor eterno. Nunca te abandonará, nunca dejará de cumplir Su palabra y nunca, pero NUNCA te va romper el corazón.
¿Quieres vivir la mejor historia de amor de tu vida?  Déjate amar y restaurar por Él, permítele que atraviese esas fortalezas y hará el “trabajo sucio” y no te preocupes de construir nuevas murallas, porque Él te rodea con sus brazos para que nada te pase.
Él NUNCA te romperá el corazón… ¿Lo quieres intentar de nuevo?

“Tod@ tú eres hermos@, amad@ mí@,
bell@ en todo sentido”

Poly Toro