domingo, 25 de marzo de 2012


Abandonados

Tocamos la noche con las manos
escurriéndonos la oscuridad entre los dedos,
sobándola como la piel de una oveja negra.

Nos hemos abandonado al desamor,
al desgano de vivir colectando horas en el vacío,
en los días que se dejan pasar y se vuelven a repetir,
intrascendentes,
sin huellas, ni sol, ni explosiones radiantes de claridad.

Nos hemos abandonado dolorosamente a la soledad,
sintiendo la necesidad del amor por debajo de las uñas,
el hueco de un sacabocados en el pecho,
el recuerdo y el ruido como dentro de un caracol
que ha vivido ya demasiado en una pecera de ciudad
y apenas si lleva el eco del mar en su laberinto de concha.

¿Cómo volver a recapturar el tiempo?

¿Interponerle el cuerpo fuerte del deseo y la angustia,
hacerlo retroceder acobardado
por nuestra inquebrantable decisión?

Pero... quién sabe si podremos recapturar el momento
que perdimos.

Nadie puede predecir el pasado
cuando ya quizás no somos los mismos,
cuando ya quizás hemos olvidado
el nombre de la calle
donde
alguna vez
pudimos
encontrarnos.


miércoles, 14 de marzo de 2012



Oh Gran Espíritu
Oh Gran Espíritu
cuya voz oigo en los vientos
y cuyo aliento da vida a todo el mundo, escúchame!.

Soy pequeño y débil, necesito tu fuerza y sabiduría.

Déjame caminar en la belleza y hacer que mis ojos
contemplen para siempre el ocaso rojo y púrpura.

Haz mis manos respetuosas de las cosas que has hecho
y mis oídos agudos para oir tu voz.

Hazme sabio para que pueda entender las cosas que has enseñado a nuestro pueblo.

Déjame aprender las lecciones que ocultaste en cada hoja y piedra.

Busco fuerza, no para ser más fuerte que mi hermano,
sino para luchar contra mi peor enemigo, yo mismo.

Haz que siempre esté listo a acudir a tí con manos limpias y ojos rectos.

De modo que cuando la vida se desvanece como el sol en el ocaso,
mi espíritu pueda acudir a tí sin vergüenza."

*** Plegaria India ***


Excusas
Cuando nos sentimos habitualmente deprimidos, impotentes o inútiles, es como si un gran letargo se apoderara de nosotros. Nos sumergimos en un mar de desesperación. Y es mejor quedarse tranquilo que intentar salir adelante.
Las excusas son la razón fundamental de la inacción, son como cuchillos que utilizamos para pinchar los salvavidas que nos tiran los demás, las máscaras con las cuales nos ocultamos, las muletas sobre las que nos apoyamos.
Confiamos en las excusas para evitar los riesgos, para explicar el fracaso, para resistirnos a los cambios, para proteger nuestro amor propio. La excusa es una forma de decir: “No es culpa mía”.
Es curioso, pero la inteligencia no es una defensa contra las excusas. Mis pacientes más brillantes no utilizan necesariamente sus altos coeficientes intelectuales para comprender y resolver sus malos hábitos emocionales. Sólo tienen más imaginación para buscar excusas que les sirvan para seguir con la antigua conducta.
Es cierto que no es fácil abandonar las cómodas coartadas. Cuando temes salir de la cama por la mañana, intentarás miles de razones por las cuales no puedes presentarte a esa entrevista de trabajo o comenzar a buscar un nuevo departamento. La inercia te mantiene en un mar de apatía. La fuerza de la gravedad emocional te obliga a permanecer allí.
Superar la inercia significa ir directamente en contra de tus sentimientos.
Significa que si te sentís rechazado, debes permanecer allí y arriesgarte a que te rechacen de nuevo. Si eres tímido, debes fingir ser más atrevido de lo que eres. Si te sientes impotente, necesitas actuar como si pudieras controlar tu vida. Todo esto es muy difícil.
Sin embargo, si podemos salvar el primer obstáculo y despertar de nuestro letargo, podemos invertir la gravedad emocional. Podemos hacer que funcione a nuestro favor y no en contra. Si nos obligamos, por muy deprimidos que estemos, a ir a una fiesta, es probable que en algún momento nos sorprendamos charlando animadamente y nos olvidemos de nuestra depresión. La sociabilidad desplaza a la tristeza. La mente no puede contener las dos actitudes a la vez, por lo menos no con la misma intensidad. Si nos obligamos a hacer un curso de navegación, o comenzamos a estudiar italiano para hacer un viaje el año próximo, o empezamos a pintar esa horrible cocina marrón, por lo menos durante algunas horas no tendremos tiempo para acordarnos de nuestra negatividad.
Comprometernos, involucrarnos, obligarnos: son los mejores remedios para combatir la parálisis emocional. La naturaleza nos creó para ser criaturas curiosas, inquietas, creativas. El estado de inercia no es el normal. Las excusas nos mantienen inertes. El truco para dejar de poner excusas consiste simplemente en dejar de ponerlas. En establecer un límite.
Dicen que el infierno está empedrado de buenas intenciones: las excusas son las piedras que cubren el pavimento.
Las excusan nos detienen, no nos dejan avanzar. Y por las ventanillas la vida sigue. En cada estación existen momentos nuevos, diferentes, llenos de magia como así también otros que tal vez no nos gustan pero que forman parte de la vida. ¿Y nosotros?
Estamos en el tren de la vida, en el último vagón, no tenemos boleto y es por eso que el viaje no es tan lindo, ¿no vale la pena no?. Viajamos acostados y claro no tiene asientos ese vagón. Estamos encerrados, no se ve nada… y claro no tiene ventanillas y de pronto de excusa en excusa sentimos la sirena del tren que se marcha y ese vagón queda perdido en la vía y ahí en esa oscuridad estamos nosotros… de excusa en excusa seguimos detenidos en un lugar que es siempre el mismo.
…Y si decidimos dejar las excusas de lado y abandonamos ese vagón y corremos aunque nos duelan las piernas hasta la próxima estación, y sacamos el boleto, y nos subimos a ese tren, y nos sentamos cerca de la ventanilla, y giramos la cabeza y vemos que hay un mundo afuera que está esperando que nosotros formemos parte de él…
Vamos… escucho la sirena… en la próxima estación leé el cartel que te da la bienvenida… y deten tu mirada en aquel vagón que dejaste atrás. En el quedaron encerrados miles de momentos que ya no volverán: diles adiós porque algún día vas a comprender que de excusa en excusa se te va la vida.
*** autor:  Romina Halbwirth ***

lunes, 12 de marzo de 2012


Soneto a la mujer Arpía


A tí mujer que siempre espías
como endeleble espada fría
te acurrucas para dar  tu última estocada
como la mas cruel de las arpías.


















Arpía de garras frías
como  la noche que me das
mísera serpiente de viles
acciones que matan el alma mía.

Mujer, encanto que aniquila
la paz y el querer, del hombre que lucha
por hallar la fe perdida
ante tu desquiciado vaivén.

Arpía como la noche misma
que roba mis sueños
dejándome envuelto entre caricias y embelesos
por ese amor de ensueño.

Mujer que roba mi anhelos.
Eres mala como la hiel.
Tu mirar, como agujas
que se clavan sin piedad
en este corazón que late por tu querer.

Mujer Arpía, destruíste mis adentros
con tus míseras acciones
que denotan una triste verdad:
"Destruir el amor  por un falso querer"

Arpía eres, que robas el aliento
de éste, que te grita con gran fuerza
que eres el vergel,
donde mis quereres te quisieron
comprender.

Hoy mujer, mi cuerpo inerte
frío e incólume, se halla
perdido en el vacío que dejó
tu desdén, ¡Maldita Mujer!

de José R. Roldán Álvarez, el Martes, 13 de marzo de 2012 a la(s) 1:23 ·



No solamente es más apreciado el ser espontáneo, sino que es mucho más fácil.
Mucha gente gasta bastante energía en aparentar lo que realmente no es.
¿Por qué sucede que hay personas que parecen “mimetizarse” con los demás y les cuesta ser natural y espontánea ¿Por qué se dice lo que realmente no se siente?
Lo sé bien, porque en mis primeros años de vida fui así. Tempranamente aprendí que no podía decir lo que pensaba, porque los mayores me lo reprochaban.
Luego, me pareció que los demás se sentían bien  si uno estaba de acuerdo con ellos y mal si manifestaba opiniones diferentes, y yo buscaba desesperadamente la aceptación de los demás.
Sin embargo, fui descubriendo que los otros dejan de considerarte y respetarte 
al darse cuenta que uno no tiene una opinión clara y definida, y lo peor, uno deja de respetarse a sí mismo.
Aprendí que no tenemos por qué caerle bien a todos ni estar de acuerdo con todos. 
Es probable que cuando todos seamos sabios ya hayamos alcanzado la plena iluminación, estemos todos de acuerdo. 

Mientras tanto, en la búsqueda de la verdad, tendremos posiciones distintas, según nuestras experiencias y conocimientos.


Todo esto está relacionado con la seguridad en sí mismo.
En la medida que somos conscientes de nuestro propio valer, nos atrevemos a ser nosotros mismos y pensar por sí mismos. No hay que andar por el mundo buscando satisfacer a los demás, ni llenando las expectativas de los otros. Hay que disponerse a aceptar a los demás con sus virtudes y defectos, con sus opiniones y puntos de vista, y disponerse a respetarse también a sí mismo.
Es posible que al principio se pierdan amigos que no compartan nuestra manera de ser y opinar, pero si eres consecuente con tus ideas y contigo mismo, tendrás muchos verdaderos amigos en el futuro.
Decir la verdad puede que moleste a alguien, pero la mayoría aprenderá a valorar a quien es veraz. ”que tu sí, sea sí; que tu no, sea no”.
Una buena práctica es darse mensajes a sí mismo, ya sea mediante un diálogo interno, carteles, escritos, dibujos, etc., que digan: “Tengo seguridad y confianza en mí”.

Tú vales mucho más de lo que te imaginas. y eres importante para los demás.
Autor desconocido

domingo, 11 de marzo de 2012



No solamente es más apreciado el ser espontáneo, sino que es mucho más fácil.
Mucha gente gasta bastante energía en aparentar lo que realmente no es.
¿Por qué sucede que hay personas que parecen “mimetizarse” con los demás y les cuesta ser natural y espontánea ¿Por qué se dice lo que realmente no se siente?
Lo sé bien, porque en mis primeros años de vida fui así. Tempranamente aprendí que no podía decir lo que pensaba, porque los mayores me lo reprochaban.
Luego, me pareció que los demás se sentían bien  si uno estaba de acuerdo con ellos y mal si manifestaba opiniones diferentes, y yo buscaba desesperadamente la aceptación de los demás.
Sin embargo, fui descubriendo que los otros dejan de considerarte y respetarte 
al darse cuenta que uno no tiene una opinión clara y definida, y lo peor, uno deja de respetarse a sí mismo.
Aprendí que no tenemos por qué caerle bien a todos ni estar de acuerdo con todos. 
Es probable que cuando todos seamos sabios ya hayamos alcanzado la plena iluminación, estemos todos de acuerdo. 

Mientras tanto, en la búsqueda de la verdad, tendremos posiciones distintas, según nuestras experiencias y conocimientos.


Todo esto está relacionado con la seguridad en sí mismo.
En la medida que somos conscientes de nuestro propio valer, nos atrevemos a ser nosotros mismos y pensar por sí mismos. No hay que andar por el mundo buscando satisfacer a los demás, ni llenando las expectativas de los otros. Hay que disponerse a aceptar a los demás con sus virtudes y defectos, con sus opiniones y puntos de vista, y disponerse a respetarse también a sí mismo.
Es posible que al principio se pierdan amigos que no compartan nuestra manera de ser y opinar, pero si eres consecuente con tus ideas y contigo mismo, tendrás muchos verdaderos amigos en el futuro.
Decir la verdad puede que moleste a alguien, pero la mayoría aprenderá a valorar a quien es veraz. ”que tu sí, sea sí; que tu no, sea no”.
Una buena práctica es darse mensajes a sí mismo, ya sea mediante un diálogo interno, carteles, escritos, dibujos, etc., que digan: “Tengo seguridad y confianza en mí”.

Tú vales mucho más de lo que te imaginas. y eres importante para los demás.
Autor desconocido

sábado, 10 de marzo de 2012



Si atraviesas UNA Situación dificultosa, el Viajero-la atraviesa contigo. 
A Veces sí Sienta la experimentación y El Mismo Que Estás experimentando dolor en la Espalda, La Pierna, 
El estomago o Adonde fuere. Aun Cuando Te encuentres fisicamente a Tres mil kilómetros de DISTANCIA de El. El Viajero he Pasa Contigo y Trabaja contigo párr Que te liberes de Ello. AEE Cosas no suceden Una Vez Cada Tanto, suceden DURANTE las 24 Horas del dia. *** John -Roger ***