martes, 6 de marzo de 2012


Mirando mi alrededor.


Mirando mi alrededor, nada diviso, sólo un infinito vacío...
Un vacío existencial donde reina mi pensar. Un pensamiento
que gira como torbellino,buscando arrastrar con sus vientos
un mar de desatinos. 

Mirando mi alrededor, logro comprender que la vida
es solo un instante. Un instante efímero, fugaz e impercetible
como el mismo aire que  respiro. Tanto por hacer, y nada hecho.
Las fuerzas  se desvanecen como viento pasado...

Mirando mi alrededor, atino ver la corriente del río aquel
que fluye incesante,renovando sus claras aguas cada instante al pasar...
Miro el reflejo que se dibuja en la superficie inquieta
y veo un rostro compugido entre llantos y sollozos. La vida es dura,
y los golpes que ella te da, atinan certeramente al alma, llevándola
a miles de quebrantos. 

Miro mi alrededor, y veo  el inmenso vacío  que hay entre este gran abismo,
que separa nuestros destinos...

Logro ver tu silueta en la distancia,
dejándome envolver en viles querencias de placer;
placer que aniquila lentamente los deseos por tu piel.
Me lanzo al desasociego por no tener todo lo que ansío de ti.
Me lanzo a un silente mundo de sombras envuelto en frenesí.

Miro alrededor, y me encuentro sólo, ante el desamor que me dejó
tu insensatez.  Sólo me encuentro aquí, caminando  por el sendero,
que me lleve a saciar este deseo que arde por ti.
Deseos de amar hasta el cansancio, en mutua reciprocidad;
y terminar abrazados, fundidos en un solo cuerpo.

Miro a mi alrededor, y hoy me doy cuenta que  he caminado
hasta el borde del precipicio que grita en su inmensidad:
"lánzate y remonta en alto vuelo, para que llegues a ese
lugar de ensueño donde solo reinas Tú".

de José R. Roldán Álvarez, el miércoles, 7 de marzo de 2012 a la(s) 4:18 

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