viernes, 27 de enero de 2012


Providencias Para Una Vida Feliz

"Nada resiste al poder de la oración, excepto la voluntad de
Dios. La oración puede hacer cualquier cosa, la oración es
omnipotente." (Dr. R. A. Torrey)

¿Cómo están nuestros días? ¿Como estamos enfrentando las
dificultades qué la vida nos ofrece? ¿Que providencias
estamos tomando para revertir la situación, si no es la que
anhelamos?

La Palabra nos enseña a buscar, en oración, la presencia de
nuestro Padre. Está presto a oírnos y a atendernos. Él
quiere nos dar el mejor y solo no nos atenderá si lo que
pedimos no sea la mejor cosa para nuestras vidas.

Nuestra comunión con el Señor determinará nuestra dicha. Si
yo necesito de paz, oro al Señor y Él, el Príncipe de la
paz, me atenderá. Si yo necesito de cariño y afecto, oro al
Señor y el Dios de amor me cubrirá con suyos atenciones
incomparables. Si yo necesito de salud, oro al Señor que es
el Médico de los médicos, el Señor que sara. Si yo necesito
de recursos financieros, oro al Señor que es el dueño de
todo oro y plata y prometió suplir mis necesidades.

Si yo oro mucho, consigo mucho; si yo oro poco, tengo poco;
si yo no oro... nada poderé esperar de Dios.

Cuando oramos el Señor nos oye. Puede decir sí y puede decir
no. Jamás nuestras oraciones se quedarán sin respuesta. Él
nos ama, quiere nos dar su bendición, quiere hacernos crecer
espiritualmente, quiere nos dar la verdadera felicidad.

Si usted cree que aún no es plenamente feliz, se dedique a
la oración. Será el paso inicial para muchos momentos de
gran alegría.

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