sábado, 28 de enero de 2012
Bennacht
Que el día que el peso
se abata
sobre tus hombros
y tropieces,
baile el barro
para equilibrarte.
Y cuando tus ojos
se hielen detrás
de la ventana gris
y de ti se apodere
el espectro de lo perdido,
que una legión de colores,
índigo, rojo, verde
y azul heráldico
despierte en ti
un vergel deleitoso.
Cuando se gaste la lona de la barca del pensamiento
y una mancha de océano
se forme debajo de ti,
surque las aguas
un largo sendero de luna
por donde volver sano y salvo.
Sea tuyo el alimento de la tierra,
sea tuya la claridad de la luz,
sea tuyo el fluir del océano
sea tuya la protección
de los antepasados.
Y así, que un lento
viento te envuelva
en estas palabras de amor,
un manto invisible
para velar por tu vida.
ANAM CARA
El libro de la sabiduría celta
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario